Creemos que Dios usa las relaciones para mejorarnos, y la realidad es que no experimentamos las relaciones cuando estamos simplemente sentados. Aprender juntos en un grupo es un paso importante, pero no es el único paso. Cuando estás totalmente involucrado en la iglesia, Dios utiliza a otras personas para ayudarte a crecer, y él te usará a ti para ayudar a otros  a crecer.



Jesús no quiere que la iglesia sea un club exclusivo. Él quiere que todos puedan conocerle y seguirle. Así que creemos que es vital que al comprometernos plenamente en la iglesia, invertimos en las personas que conocemos que no tienen iglesia. Eso no quiere decir que nosotros los vamos a tratar como un proyecto. Quiere decir que realmente nos preocuparemos por ellos, llegaremos a conocer lo que están pasando en sus vidas, y, cuando sea el momento adecuado, los invitamos a tomar un siguiente paso encaminado hacia Jesús.